Escucha, ¿Quieres saber un secreto? 

Ana lee con atención un libro de ejercicios en inglés mientras el vagón del metro avanza. Se le ve contenta, interesada en resolver su tarea. Sentada a su lado, le pregunto por qué de su interés en estudiar ese idioma. Amable, dice entusiasmada: “Siempre he querido conocer otros países, viajar y tener un buen trabajo.” Y como Ana, existen miles buscando la manera de hacer posibles sus sueños. Viajar, conocer personas, quizá enamorarse en algún lugar y obtener condiciones  que les produzcan felicidad y estabilidad en sus vidas. 

Cada año, miles de estudiantes desean ingresar a la Universidad para continuar con sus aspiraciones y planes para el futuro. Por ejemplo, en el primer periodo de 2019, el concurso de ingreso a la UNAM registró mayor demanda, llegando a los 260 mil aspirantes. Se aceptó solo al 9.1 por ciento del total, es decir, 24 mil estudiantes. 

Por fortuna, el mundo no se cierra ni se acaba; hay una opción excelente: estudiar inglés.

El proceso de aprender inglés implica romper barreras personales y sociales y adquirir nuevas habilidades, destaca César Ángeles, Director de la Escuela Abraham Lincoln, centro de estudio que se destaca por ser incluyente (se instruye en este idioma a estudiantes regulares así como aquellos con alguna discapacidad leve). Conocer de otras culturas, viajar y comunicarse con gente de otros países. Se amplía el acceso a mejores empleos y quizá descubrir que esa misma pasión puede llevar a la enseñanza del idioma, afirma. 

En entrevista, comenta acerca del gran faltante que hay en cuanto a maestros de inglés en nuestro país. Por ello la importancia de prepararse en el idioma y hacerlo en el menor tiempo posible.

De acuerdo con la investigación publicada por Mexicanos Primero en 2015, “Sorry. El aprendizaje del Inglés en México”, en el sistema de educación básica había 50 mil 724 profesores de inglés, es decir, 1 profesor por cada 419 estudiantes de preescolar, primaria y secundaria. Por ello, afirma el Director del centro de inglés, ésta resulta una oportunidad única para que muchos jóvenes se abran paso en el mundo del trabajo, integrándose a la enseñanza aprendizaje del idioma.

La Escuela Abraham Lincoln, con 30 años de experiencia en la enseñanza del idioma inglés, menciona el director de este centro, con registro de la SEP, cuenta con el Plan de estudios A1 A2 B1 B2,  el cual es modelo académico oficial de las certificaciones internacionales. Aceptan alumnos desde 12 hasta 60 años, trabajando con material didáctico que incluye libros de la propia escuela, adaptados a nuestra idiosincrasia. Desde el primer día se practica el inglés y se instruye en gramática, cosa que no ocurre en otros lados, asegura.

Una escuela incluyente 

La enseñanza es incluyente, ya que aceptan también a estudiantes con algún tipo de discapacidad, como puede ser autismo y deficiencia mental (leve) así como discapacidad visual. El Director de la escuela Lincoln comenta que toda la gente debe tener la oportunidad si quiere estudiar. Cuenta la anécdota de un alumno de 52 años con deficiencia mental (no tiene la madurez de un adulto, depende de alguien más), pero sabía leer y escribir. Y aprendió inglés. Lo mismo ocurre con un joven con discapacidad visual, quien acude de manera entusiasta para aprender el idioma.

Clases con maestros que no “asustan”, dan confianza.

César Ángeles comenta que muchos maestros intimidan al alumno al momento de practicar las cuatro habilidades del inglés: hablar, escribir, escuchar y leer, surgiendo la inseguridad. Ese temor del estudiante desaparece con la práctica diaria y el acompañamiento del profesor, quien le apoya hasta lograr que tenga fluidez conversacional. Las clases son presenciales y privadas (en línea).

 En las presenciales un promedio de 10 alumnos toman clase casi personalizada de lunes a viernes, de hora y media por clase. Los sábados son cursos intensivos de 4 horas y media continuas y las privadas (en línea) para aquellos que por situaciones especiales requieran horarios individuales.  

La plantilla consta de 6 profesores, que están certificados internacionalmente como maestros de inglés y la directora académica es nativa de Estados Unidos certificada en ese país. 

Descubre tus habilidades y aprovéchalas

Cada nivel se cubre en tres meses, menciona César Ángeles. Se tiene niveles básico e intermedio. “En el sistema que aplica el Instituto Abraham Lincoln, el tiempo se optimiza y se aprende en un año. No hay más rápidos que nosotros”, asegura. También ofrece preparación para exámenes de certificación: TKT, TOEFL, TOEIC Y CAE.

En suma, finalizó, la enseñanza del inglés abre caminos a más oportunidades para quienes buscan un mejor horizonte. Entre más pronto se empieza, las opciones se amplían. Más que una materia o estudio opcional, es un punto de partida, lo mismo para quien realiza estudios universitarios como aquellos que desean ampliar sus conocimientos y aplicarlos ya sea en la docencia o actividades relacionadas. 

Para más información del Instituto Abraham Lincoln, busca en: http://centrodeinglesmexico.com/ y en Facebook: Centro de Inglés Abraham Lincoln.

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