#DíaDelMaestro: Enseñar danza folclórica en México, arte, tradición y un reto

Un, dos, tres. Un, dos, tres. Recuerden que el zapateado de tres suena como “Mé-xi-co, Mé-xi-co”. Hay un acento. Inclinen sus rodillas, espalda recta. Falda tomada con los puños. Venga, aquí va. Recuerden que los evaluaré con su presentación de Colima y el Jarabe Colimote.

Yazmín González tiene 30 años. Su físico es equiparable al de una venada: es menuda, ligera, gallarda. Egresó de la Escuela Nacional de Danza Nellie y Gloria Campobello y actualmente trabaja como profesora en una secundaria en la materia de artísticas. Como muchos que deciden estudiar danza escuchó comentarios como “te vas a morir de hambre”, “¿y eso de qué te sirve?”, “¿por qué no mejor Derecho o Medicina?”

“Decidí dedicarme profesionalmente a esto porque me volví consciente de la tremenda catarsis y de la inspiración creativa que la danza fomenta en el ser humano. Además es una salvación para aquellos perdidos en el aburrimiento, la desesperanza y la frustración”- asegura Yazmín. Por ello, agrega, las escuelas deben fomentar esta práctica que ha sido universal, desempeñando diversas funciones sociales como la empatía y la expresión.

Al hablar de la danza folclórica mexicana y de su enseñanza en los niveles básicos de educación, la  profesional refiere que se habla en general de la cultura nacional, pues entre los elementos que la constituyen está la música tradicional (regional), las vestimentas típicas, tradiciones, ideologías y modos de vida.

“También es importante resaltar que los elementos simbólicos y expresivos de la danza folclórica mexicana contribuyen a afianzar en los niños y jóvenes su identidad nacional como mexicanos”.

Sin embargo, en México el gran reto es lograr difundir la gran variedad de bailes y danzas nacionales, pues de acuerdo con la Encuesta de Consumo Cultural del 2015, el 57% de las personas dijeron no estar interesadas en este tipo de danza.

La bailarina hace una invitación como profesora: considerar a la danza folclórica no solo como una actividad que muestra lo culturalmente mexicano, “sino a pensarla como una manera de explorar la cognición, los procesos de identificación y pertenencia; con esto habría una contribución para seguir preservando el patrimonio cultural de México”.   

¡La danza es una bella forma de expresión del ser humano!

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