¡Los ángeles sí existen! Conoce el Centro de Apoyo en Pedagogía Especializada “Ángeles sin Límites”

¡Intenta todo, no te importe lo que la gente piense! ¡Vuela alto, muy alto!

Dicen que la llegada de un bebé lo transforma todo y en la espera hay mil cosas que no se pueden predecir de su llegada: ¿Llegará bien? ¿Será “sano”?  Las madres piensan en la primera palabra, el primer diente, los primeros pasos, el primer día de escuela, incluso en el día de su boda, pero todo cambia con un diagnóstico médico: tu hijo tiene una discapacidad. Las preguntas entonces son: ¿Qué vamos a hacer? ¿Cómo lograr que forme parte de una sociedad tan diversa? ¿Qué va a pasar? ¿Y cuándo yo no esté? ¿Por qué a mí?

En México hay alrededor de 7.1 millones de personas con discapacidad, según cifras del INEGI. De manera común son víctimas de discriminación y se enfrentan a la falta de educación y empleo.  Entonces patear una pelota, beber la mamila, ir al baño, hablar, correr, todo parece imposible. Pero no es así, a pesar de que tu bebé tenga una discapacidad intelectual, auditiva, visual o motriz; trastornos generalizados del desarrollo (como el autismo) o discapacidad múltiple (como la sordo-ceguera).

En este contexto fue que en octubre del 2018, un par de mujeres visionarias, emprendedoras y filántropas decidieron poner todos sus esfuerzos en el Centro de Apoyo en Pedagogía Especializada, “Ángeles sin  Límites”, donde actualmente atienden a diez niños con problemas de TDA, autismo, asperger, síndrome de down, parálisis cerebral, entre otros

La fundación fue creada por la Sra. Socorro, quien fue educadora en un CENDI, y tiene orígenes en la religión cristiana. En oración, cuenta la mujer, una amiga le pidió ayuda para una niña discapacitada —pañales y medicamento—.

 “Nosotros somos una Confederación y a través de ella bajamos ayudas de muchos tipos”. Fue así que su conocida le comentó de una terapeuta, la cual,  dijo era agradable por su profesionalismo y porque a diferencia de otros, cobraba barato, 200 pesos por hora.

Enseguida la terapeuta estableció comunicación con ella para solicitar un espacio. Socorro pensó en el CETRAM de la estación del metro Periférico Oriente ubicado en Tulyehualco, Canal de Garay, en la Ciudad de México. Desde entonces Nayeli Martínez se ofreció a dar terapia. Mientras que la fundadora —Socorro— pensó en beneficiar a Eliseo, otro pequeño que es vecino suyo y quien recibe cuidado de sus abuelos; dos adultos mayores que venden jugos para subsistir.

Entre los obstáculos que enfrentaron las mujeres está un fraude por parte de una fundación que les prometió apoyo económico por un año. La primera condición fue reunir a 20 niños. Pero la representante solicitaba el 20% del dinero. Solo les dieron ayuda para tres niños. “Se apartaron de nosotros y terminaron robándonos el proyecto inicial”. Sin embargo, ellas decidieron seguir adelante con mucha fe y amor.

Una luz en la oscuridad: el Centro de Apoyo en Pedagogía Especializada “Ángeles sin Límites”

Nayeli Martínez es una mujer que apuesta por la estimulación temprana y sensorial, es guía, guarda, protege; camina de la mano con sus pequeños ángeles. Es la terapeuta en el Centro de Atención. Su profesión es como una servidumbre fundada en el amor; trabaja con la mano en el corazón. Su cabello color betabel y sus ojos verdes son un reflejo de lo bella que también es su alma. Hace años, la educadora se dio cuenta que, si bien en México se dice mucho sobre la educación inclusiva, no hay estrategias claras para la integración de las personas con discapacidad a los planteles de educación básica regular, ni métodos o técnicas y materiales específicas para atender a los niños de manera adecuada.

Destacando también su parte más humana, Nayeli, al enterarse de este nuevo proyecto, abandonó su trabajo en una escuela privada y empezó esta aventura de ayudar a los niños con una enseñanza basada más en entender sus aptitudes y actitudes de cada uno, a lanzarlos directamente a los programas de educación pública o de empleo inclusivo, donde enfrentaran más allá de su discapacidad, la discriminación que la misma cultura direcciona hacia ellos.

En algún punto las mujeres, niñas, niños y adolescentes, jóvenes, personas mayores, se enfrentan a problemas de discriminación en los ámbitos médicos, educativos, laborales, comunitarios y familiares, de ahí la importancia de la pedagogía para generar la cultura de la igualdad y no discriminación.

Asímismo, la estimulación temprana les ayuda a recibir la atención necesaria para que los pequeños de entre 0 y 6 años potencialicen y desarrollen al máximo sus posibilidades físicas, intelectuales, sensoriales y afectivas, mediante programas sistemáticos y secuenciados que abarquen a todas las áreas del desarrollo humano sin forzar el curso natural de su maduración.

Historias de amor y éxito: Lesley, una futura maestra

Jessica Martínez Hernández es mamá de Lesley. La pequeña de 12 años tiene parálisis cerebral infantil. Estuvo en el Teletón y el Instituto Nacional de Rehabilitación, sin embargo ahí se manejan con algo llamado “metas” y una vez que se alcanzan ya no los atienden.

“Por falta de información uno no sigue el proceso, a ella la dieron de alta a los cuatro años y yo la traje aquí hasta diciembre pasado (2018), fue mucho tiempo (8 años). La terapeuta me comentó que son cosas que no debes de dejar de hacer con un niño así. Si uno hubiera sabido yo no la habría dejado. Pero gracias a Dios ya estamos aquí y me han apoyado mucho. Principalmente por cuestiones de dinero dejo de traerla.”

A Lesley la cuesta mucho trabajo hablar inclusive con su familia. Sin embargo, después de tres meses de terapia con la profesora Nayeli y su ayudante Sandy; ya lo hace. Incluso tiene amigas y las invita a su fiesta de cumpleaños. Su principal problema era socializar pues aunque habla, no se relacionaba fácilmente.

“Una amiga de mi suegro me comentó de este Centro de Apoyo para mi hija. Llevé mi documentación y enseguida comenzaron a atenderla. Nosotras llegamos al centro en bicicleta, empezamos a finales de noviembre. He visto un avance muy importante. Ahora me dice que quiere ser maestra de niños porque aquí cuida a Eliseo (otro pequeño que recibe terapia).  Está muy emocionada, tiene un objetivo de vida.”

A Jessica las mejillas se le empapan con lágrimas gruesas; pues comenta que a veces las acciones de la gente les afectan mucho, pero ella entiende que no puede decirles a todos: Mira, ella es una niña especial. “Yo jamás le diré que no puede o que no lo haga. Ella tiene que aprender lo que se siente bien y lo que se siente mal; no se puede quedar con las ganas de saber cómo sería si lo hubiera hecho”.

“¡Intenta todo, no te importe lo que la gente piense! ¡Que no te importe lo que la gente piense, porque todos hablan pero pocos te ayudan! Tú eres la única que sabes de lo que eres capaz. Las opiniones no te pueden detener. ¡Inténtalo, lo que quieras puedes lograrlo si lo intentas!”, expresa con un amor inmensurable la joven mujer.

La madre de Lesley comenta que enfrentar la discapacidad con su hija es algo muy difícil. “Cuando estaba en labor de parto me decían: ¡Puje! Pero a mí no me dolía. Yo le comenté a mi mamá y ella me dijo: Entonces tú tienes la culpa”. Esto se debe principalmente a que hay mucha falta de información. Comienza con los médicos, quizá ellos tampoco o la tienen o por comodidad no la proporcionan. “Pero que tu misma familia te culpe de  su condición es muy difícil.”

Kike, un milagro de Dios

Aimé es mamá de Isaac o Kike, como le dice su abuela. Él tiene dos años y lleva dos meses en la Asociación —ingresó en diciembre de 2018—. Su diagnóstico médico es parálisis cerebral infantil. Ellos llegaron a través de un tío de la joven, amigo de la Sra. Socorro (la fundadora de este lugar). “Nos comentó que estaban solicitando niños con discapacidad para ayudarlos, inmediatamente venimos”.

Aimé platica enternecida y orgullosa que hay muchos avance en el pequeño Kike. “Mi hijo no era sociable, ahora sus movimientos son más continuos, se sostiene, deja que otros niños le hablen, lo agarren, lo toquen, antes no lo permitía.” La historia de Isaac es particular, pues el nació con una condición normal, Sin embargo el primero de abril del 2016 comenzó a convulsionar. A los tres meses su mamá notó que su mejilla de lado izquierdo se iba de lado y que su lengua no tenía control. Lo llevó al seguro y le dijeron que el paciente tenía el Síndrome del Sollozo, le dieron medicina. Después fueron el pie y la mano con movimientos que no se podían controlar; hasta que se volvieron frecuentes y más largos.

En el Infantil se negaron a atenderlos porque dijeron no ser especialistas. Los  enviaron al Hospital Pediátrico Legaria al área de neurología. Allá el bebé convulsionó por completo. En urgencias lo canalizaron rápido, tomaron datos. Durante días el menor convulsionó. Y el cuatro de abril lo ingresaron a terapia intensiva, además de entubarlo porque tenía inflamado el cerebro.

Él estuvo diecisiete días entubado. El medicamento lo tenía drogado. Estaba durmiendo todo el día. “Jamás me explicaron nada, solo me dijeron que él no veía, no escuchaba y que no tenía cerebro. Que máximo me duraría tres años. Pero no sabemos qué daño causaron las convulsiones. En el Imán me dijeron que si bien tenía una afectación cerebral, él podría hacer muchas cosas, aunque con sus limitaciones.”

El diagnostico lo recibió en el Teletón, le dijeron que era PCI (Parálisis Cerebral Infantil). Fue ahí donde recibió información y continuó el tratamiento. “En Legaria el medicamento lo convirtió en un niño de hule, vegetal, por ello decidimos cambiar drásticamente el tratamiento y traerlo aquí. Hay un antes y después de mi hijo”. Asimismo contactaron a un terapeuta quien tiene una hija con PCI y decidió estudiar para ayudarla, a través de una terapia alternativa.

El tratamiento es con medicina alternativa. Le quitaron clonazepam, bromato de magnesio y citicolina. “Para tomar la mamila se tardaba una hora; él no reaccionaba. La consulta duró cinco horas y nos dio muchos detalles. Hubo un antes y después, sumado al ejercicio y las terapias. Estamos con él al cien. Con el pie bien puesto.”

Actualmente el Centro de Atención Especializada busca ayuda, recursos principalmente. Planean abrir un espacio que se convierta en una escuela y un gimnasio al aire libre. “No quiero que se venga abajo. Hay que echarle ganas. Buscamos, por ejemplo, ayuda de empresarios”, comenta Socorro. Si puedes ayudar con dinero; se localizan  a través de los siguientes números: 5565097622 y 5574683013.

¿Qué puedes donar?

  • Pelotas (como las de las albercas infantiles y las de yoga)
  • Fomi (tapestes en forma de rompecabezas)
  • Semillas (de girasol, arroz, frijoles)
  • Mantas
  • Aros
  • Esencias
  • Estrobos (luces)

Su horario de atención de lunes a viernes de 8 A.M. a 4 P. M.  Actualmente el costo de las terapias es de 100 pesos por hora. O bien, hay un paquete: de 9 a 2 se cobran 400 pesos. Acércate a través de sus redes sociales. Facebook: Centro de Apoyo en Pedagogía Especializada “Ángeles sin Límites” Instagram: @CPANGELES_SIN_LIMITE

México firmó en 2007 la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, este instrumento jurídico fortalece una visión que valora a las personas con discapacidad como sujetos de derechos y obligaciones en igualdad de condiciones con las personas sin discapacidad, sin desconocer las diferencias y requerimientos específicos para asegurar la igualdad de oportunidades.

¡Ayuda a estos ángeles para que vuelen alto!

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