Música en vivo con el artista más “canalla” de México

La última Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) reveló que, para el primer trimestre de 2016, la población ocupada como músico en México, corresponde a poco más de 126 mil personas, además de que es predominantemente masculina, pues 93 de cada 100 son hombres. A esta estadística pertenece uno de los artistas emergentes más prometedores de la Ciudad de México.

La música es una forma de comunicación que ha acompañado a la humanidad en su desarrollo. Este tipo de intercambio se da y es posible gracias a un sentido: el oído. Por ello entrevistamos a Andrés Canalla, vocalista de la banda emergente Tungas Punk Rock. Escúchalo en su sitio: elandrescanalla.bandcamp.com/ porque puedes tener frente a ti al próximo Strummer, Dylan o Joey Ramone.

Una estación de metro. Son las 17:00 horas él desciende del vagón. Se pone una chaqueta. Apretó los dientes, y súbitamente, esbozó una sonrisa. Aldo Camacho posee cierta omnisciencia. Sabe mucho de todo, de todos. Llegó a tiempo. Se acerca. Hablamos de la catástrofe mundial y de la muerte de Bowie, Cohen y Prince. Parece que jamás la humanidad se había mostrado más cruel, victimaria e irracional a lo largo de toda su historia. Entonces ahí, en el jardín de la esperanza emerge una flor cultivada con verdadero sentimiento de naturaleza y auténtica expresión. Su nombre completo es Aldo Andrés Camacho Allende.

La marca de tenis favorita de este artista es Vans porque ésta fue la que empezaron a usar los primeros Skaters. Aldo cuenta que los surfer-skaters de California adoptaron la marca cuando era muy pequeña porque la suela de liga que tenía les permitía sentirse cómodos con la patineta. Para él, usar este tipo de tenis es una cuestión cultural. Además, destaca que esa gente empezó a escuchar punk rock y hardcore en los ’80. El cantante encuentra un vínculo entre esa marca y el tipo de música que le gusta.

La canción melancólica que lo hace feliz es «Mr. Tambourine man» de Bob Dylan. La canción feliz que lo vuelve triste es «Human», de The Killers. Su rola favorita es «Wish List» de Jets To Brazil. El músico cuenta que es una banda viejita de rock alternativa. Perteneció a la era post-Nirvana y su vocalista era de un grupo llamado Jawbreaker. Twitter es su plataforma favorita porque la considera una red que le exige al usuario pensar un poquito más —bueno, aclaró que no en todos los casos—. Le gusta más la interacción ahí, aunque piensa llegó tarde porque abrió su cuenta cuando empezó a tocar solo —síguelo como @andrescanalla—.

Lo que más ama de él es que sabe lo que quiere. Lo que más odia de sí mismo es su falta de compromiso. Le gustaría ser más disciplinado. Sostiene que su epitafio tiene que decir: Yo sólo pasé por aquí —frase de una canción—. Aldo prefiere el todo que la nada. El clima frío y pone a Kant por encima de Eco. Admite que este semestre le tomó cariño a Umberto Eco porque dio esa clase —es profesor adjunto de Julio Horta en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales—, y su semiótica es Kantiana.

El egresado de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación admite que sin el sentido del oído se moriría, es lo principal para él. Y es que la guitarra, por ejemplo, no tiene razón sino la escuchas —por más que la toques—. Lamenta lo que vivió Mozart. De manera general escucha a Love of lesbian, Joaquín Sabina y Bob Dylan. No le gusta cómo suena la ciudad. Para Andrés estar atrapado en el tráfico y en el metro es feo; por el calor, la posición anatómica, odia la conglomeración de individuos. Antes de cantante y letrista, —como decía Morrissey— Aldo fue fan. Andrés Calamaro es el nombre de su mentor musical.

Gracias a este artista argentino Aldo escuchó las primeras canciones de rock en español. Fue gracias a sus hermanos y los amigos de estos —que andaban en patineta todo el día— como el cantante descubrió el punk rock.  The Clash, Ramones y Dylan. Parte elemental, en él. Camacho cuenta que este género musical es el mejor para un adolescente enojado. En primera, porque es el más fácil de tocar. Lo puede aprender cualquiera. Necesitas saber cuatro notas y una posición y ya. Y para escribir canciones es el básico de todos. Se construyen a partir de situaciones cotidianas…

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