Masturbación, aborto, métodos anticonceptivos: La educación sexual y una serie de Netflix

 

  • Las primeras veces siempre son complicadas y nadie nace sabiendo, ni en el sexo ni en el amor ni en la vida.

Antonio Infante, autor del libro ¿Y tú qué sabes de “eso”? Manual de Educación Sexual para jóvenes, asegura que la sexualidad no es un instinto, sino un valor humano, una cualidad, una dimensión, porque todas las personas somos sexuadas.

Por ello, dice, cada cual se va haciendo sexual, se va sexualizando, es decir, notándose, viviéndose, descubriéndose, sintiéndose sexual, progresivamente, evolutivamente. Cada persona vivirá su sexualidad de manera distinta y su sexualidad estará en continua evolución.

La sexualidad se vive en todas las etapas de la vida y se expresa de múltiples formas, presenta muchas finalidades (placer, ternura, comunicación, conocimiento, vitalidad, reproducción…), influenciada por la socialización particular con aspectos comunes a otras personas.

Los especialistas reconocen que la base para prevenir embarazos adolescentes, infecciones de transmisión sexual, etcétera es una educación sexual en las aulas, la cual a menudo en las escuelas se acaba reduciendo a uno o dos pequeños talleres o clases al año.

Tener ‘la conversación’ o mejor, ‘las conversaciones’ sobre sexo es tan clave como difícil de abordar y, a menudo, con el conocimiento ‘inconsciente’ de que los niños tienen acceso a todo tipo de información en internet, se abandona la tarea.

Netflix y la educación sexual

Sex Education es una serie británica de comedia dramática, creada por Laurie Nunn, que se estrenó el 11 de enero de 2019 en la plataforma Netflix. Es protagonizada por Gillian Anderson, Asa Butterfield, Emma Mackey, Ncuti Gatwa, Connor Swindells y Kedar Williams-Stirlin.

La serie tiene como protagonista a Otis Milburn (Asa Butterfield), quien es el hijo de la sexóloga Jean Milburn, interpretada por Gillian Anderson (Scully en Expediente X). Con pocas habilidades sociales y virgen, también en lo que a darse placer a sí mismo respecta, acaba convirtiéndose en una suerte de gurú sexual para sus compañeros del instituto aprovechándose de todo lo que ha escuchado en casa.

La idea del consultorio clandestino corre a cargo de Maeve Wiley (Emma Mackey), la chica ‘mala’ e involuntariamente popular, ella gestiona los contactos y el dinero mientras que Otis, que se cuelga por ella, resuelve los problemas más íntimos del resto de alumnos. La premisa de aportar solución a las trabas y dudas sexuales de sus compañeros sirve de excusa para acabar exponiendo sus propias dificultades en la materia (sexual).

Sex Education es una historia entrañable gracias sobre todo por los personajes y a las buenas interpretaciones de los jóvenes actores. Destaca sobre todo el recorrido del amigo del protagonista, Eric (el actor Ncuti Gatwa), y la búsqueda de representación de su identidad sexual además de la violencia, rechazo y poco apoyo que recibe de su entorno.
En esta serie no sólo hay adolescentes y adultos con las hormonas revolucionadas (y sí, hay bastante sexo tratado de una forma bastante cómica). También se tratan temas como el aborto, el bullying o homofobia. Incluye mensajes directos y claros de “no es no”.

Es fácil identificarse con estos personajes porque, en el fondo, todos hemos sido bichos raros en algún sentido y, a ciertas edades, todos nos hemos sentido una isla en medio de un océano de gente que se lleva supe-bien y saben hacerlo todo maravillosamente. Todos saben de todo… menos nosotros.

 

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*