Teatro y más teatro.

Una de las formas más atrevidas que hacen que te adentres al mundo del arte; de lo humano, es el teatro, dado que, en el hay una gran intervención de los sentimientos, el intelecto y del inconsciente. Aquí el pudor pierde todo valor y el riesgo de perder la vergüenza al mostrarte tal como eres en la expresión corporal, e intelectual, gana mayor fuerza.

 Al ver o al participar en una obra de teatro uno se deleita con el intercambio de diálogos de los personajes, con una atmósfera de época y una música que se adecue al contexto de la obra teatral, dando como resultado un cambio en la perspectiva del espectador o participante al observar y escuchar un mundo creado por un autor.

En la antigua Grecia en el año 600 a. C., durante las fiestas al dios de la vegetación y el vino, Dionisio, un grupo de hombres se vestían como sátiros criaturas mitológicas que son mitad hombre mitad cabra. Representaban historias lujuriosas, al tiempo que un coro cantaba el Ditirambo la forma lírica coral, un himno a Dionisio comúnmente acompañado por danzas.

Esta fue una de las primeras formas de representación del teatro, sin embargo, los intercambios de diálogos se presentaron después, hacia el 534 a. C., con Tespis, que por su parte introdujo los elementos básicos como el prólogo, los discursos, máscaras, maquillaje y vestuario. Gracias a estas innovaciones, a Tespis se le conoce como el inventor de la tragedia.

Hoy en día el teatro es una de las artes con una singular complejidad, debido a que, en él invierten largas horas de trabajo para representar una idea que el dramaturgo quiere dar a expresar a un público en particular o general.

 Con la intervención de textos, dirección y actuación se puede interpretar los diferentes mundos creados por la imaginación, por el intelecto o el sentimiento que están adheridos al autor de la obra. Para llevar a cabo las imágenes, se añade una época de la historia a la cual se quiere referir, es decir, crear una atmosfera que este adecuada al contexto del título de la obra.

El vestuario también es un punto en el cual se debe poner énfasis para dar una interpretación correcta por parte de los espectadores y la idea que tenia el dramaturgo no salga mutado por el publico que observa su obra.

Por último, la oportunidad se encuentra casi al alcance de todos los que quieran adentrarse a este arte de la interpretación de la vida humana, donde el criterio sobra y las emociones se salen de la sala teatral para adherirnos en nuestros mundos, donde la existencia puede que sea sólo un telón más con personajes ficticios o mundos reales.

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